Esta imagen la encontré por casualidad y me pareció preciosa en su simplicidad. Después me enteré que representaba un concepto de arquitectura, con el que estaba familiarizada: La tensegridad. Carlos Castaneda eligió este término para denominar así a su adaptación “moderna” de ciertas técnicas toltecas http://www.verdeclaro.net/tensegridad.html
La imagen sirve de trampolín de salida y de reflexión. Por mi trabajo me relaciono mucho con la ciencia y, por vocación, con la magia. Siempre me ha resultado curioso, la antipatía que se respira entre los seguidores de ambas disciplinas….
La gran mayoría de los científicos desprecia con aires de superioridad todo lo que no sea tangible y físico, es decir medible con sus métodos o instrumentos; y critica la actitud “supersticiosa” de los “intuitivos”. Y sin embargo, es pura “magia” lograr que un avión vuele, o salvar la vida de un ser humano gracias a un tubito de metal en la arteria. Dicho logros sólo son posibles gracias a una gran imaginación y a una tremenda capacidad de ensueño, además de disciplina y análisis.
Lo intuitivos (leáse meditadores, seguidores de la Nueva era, chamanismo, y un largo etcétera…) tienen una relacción mucho más contradictoria con la ciencia. Por una parte la detestan y critican por ser materialista y racional; por la otra, la usan como prueba de que ellos tienen razón en lo que respecta a la supremacia de la mente sobre el cuerpo, a la energía sobre la materia realidad. Y sin embargo, solo gracias a una buena mente analítica y disciplinada, logra el meditador aquietar la mente, o el chamán volver de su viaje con información valiosa y en una pieza.
Lo mas triste es que ambos partidos parecen desconocer qué es la ciencia. Pocos son conscientes de que la ciencia no puede encontrar la verdad ni realizar una descripción de la realidad; sólo puede probar que algo es falso respecto a la experiencia, nada más. La ciencia no pretende ser infalible aunque los científicos, los políticos y los intuitivos la enarbolen como si esa fuese su función.
Me pregunto por qué nos resulta tan difícil abrazar ambas, por qué, para afianzarnos en nuestras creencias, tenemos la necesidad compulsiva de probar que la del otro es errónea, y por qué, en vez de usar la síntesis y el análisis en dosis similares, nos decantamos por una u otra de forma tan radical…
Somos a la vez seres racionales y emocionales, sociales y solitarios, científicos y mágicos, conocidos y desconocidos para los demás y para nosotros mismos; por eso, tenemos que nutrir ambas partes; espero que este blog sirva para poner otro granito de arena en la tarea de integrar en vez de separar los polos…..
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