Y Dios dijo a la mujer: ¡consume maldita!

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Dicen las estadísticas, y lo confirma una visita a cualquier centro comercial, que las mujeres son las principales compradoras, y por eso la publicidad va dirigida a ellas. Según WomenCertified, una organización para la formación de comerciantes y consultora especializada en mujeres y consumo, las mujeres gastan al año unos 4 mil millones de dólares y suponen el 83% del consumo en Estados Unidos, o lo que es lo mismo, dos tercios de su PIB. Ahora resulta que la economía del pais casi depende de ellas

Si los hombres necesitan trabajarse la confusión entre hombría y violencia, machismo y masculinidad, poder y estatus, las mujeres necesitan reflexionar, y mucho, sobre el consumismo y nuestro sentido de valía y feminidad.

Es patético leer en libros de desarrollo personal, escritos por mujeres progres, ecologistas y defensoras de la sostenibilidad , frases como “cómprate ese vestido caro que tanto te gusta” “sal de compras sin nada práctico en mente, sólo para darte el gusto”. Los anuncios recitan de forma incansable “porque Tú te lo mereces”, “porque eres especial…”.

No estaría de más reflexionar sobre el hecho de que, cuando afrontamos nuestra autoestima o nuestro cansancio y desidia saliendo de compras, consolidamos y sustentamos el sistema neoliberal y la locura de la desigualdad en este planeta. No estaría de más pensar en la trabajadora china que se deja la vista frente a una maquina de coser 12 horas al día, por mísero un plato de arroz, y en el gordo magnate enriqueciéndose a nuestra costa.

El consumidor, o deberíamos llamarle la consumidora, tiene en sus manos un gran poder. El dinero mueve el mundo tanto como el poder; y si el poder es cosa de hombres, el consumismo, que mueve fortunas, es cosa de mujeres.

¿No sería irónico, si la raíz de nuestros males sociales estuviese en la compulsión de los hombres por jugar a los soldados y de las mujeres por ir de compras? Puede que la solución esté en nuestras manos más de lo que pensamos, o de lo que nos gustaraía pensar

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